2020 collage
- #nopolitica

2020: salió mal pero estamos bien, rodamos.

«Ante todo, amaos entrañablemente unos a otros, pues el amor alcanza el perdón de los pecados por muchos que sean.»

‭‭1 PEDRO‬ ‭4:8‬ ‭BLP

Estos últimos días de diciembre quería escribir un artículo sobre este año, duro, difícil, raro e inesperado 2020. Tenía claro el título y que mensaje quería transferir en mis palabras, pero no sabía como empezar. Al final empiezo con un versículo de la Biblia, al que le tengo mucho cariño, con el que me identifico y el que acompañó mi ser durante este año. Este artículo es una reflexión personal sobre ti, querido y odiado 2020. Ahora que ya te vas, te lo cuento.

Antes que nada, sería correcto observar el 2020 desde el plano general internacional. Obviamente, lo que más nos afectó a nivel personal, es el coronavirus,SARS-СoV-2. El que quiera creer en su origen natural, es libre de hacerlo, pero yo creo más en la maldad humana conmovida por el interés propio, que en la maldad de la naturaleza, ya lo expliqué en mayo en mi artículo Apocalipsis del Coronavirus. Mientras que los políticos hacían “política” con su pésima gestión de la situación, personas a lo largo del mundo perdían a sus seres queridos. Esto no ha sido, ni es una estrategia de ajedrez, donde ceden al peón para ganar la partida, esto es una masacre como en las damas, donde el virus nos sigue ganando a todos. 

2020 es estar a punto de estallar la guerra entre Irán y EEUU, entre EEUU y China, no solo guerra híbrida de estrangulamiento económico, sino también guerra convencional. Hablando de guerras, muy cerquita de nosotros ya estalló un conflicto armado, el Nagorno-Karabakh, que se llevó la vida de más de cuatro mil personas. 

La explosión de Beirut, las reformas constitucionales en Rusia y el envenenamiento de Navalny, las protestas en Bielorrusia, Armenia, Polonia en plena pandemia… Pero la estrella de este año, aparte del coronavirus, han sido las elecciones presidenciales en Estados Unidos, espérate tú que no empecemos el 2021 con una guerra civil. 

El mundo en su totalidad está al borde del colapso. Económico, sanitario, moral. A estas alturas de la vida es imposible ignorarlo. Los humanos nos hemos creído todopoderosos, algunos se creen ser más que otros, destruimos nuestro entorno, nos autodestruimos en el nombre de nuestro individualismo y que tenemos a cambio? Acaso recordamos lo que es el amor, bondad, comprensión, compasión? Tanto decir en las redes sociales lo que nos enseñó la pandemia, pero lo mostramos de verdad en nuestro día a día? Respeto, cariño, ayuda, agradecimiento? Porque si sí, enhorabuena, no has vivido este año en vano. 

En cuanto a mi, yo creo que he aprendido y evolucionado mucho este año. Aunque nada salió como estaba planeado en enero, ha sido un año próspero y productivo. A diferencia de muchos, yo sí que pude viajar en febrero a Moscú, fue un viaje increíble y desde luego que valió la pena. A diferencia de muchos, pude escaparme de Madrid a casa de mis padres cuando empezó el confinamiento, donde podía salir al patio libremente. A diferencia de muchos, el COVID no me robó a ningún ser querido. Aprobé mis exámenes de la universidad sin apenas estudiar, porque había personas que se dejaron la piel por ayudarme. Tuve un verano de reconexión con amigos, de tiempo de escribir mis artículos, conseguir que El mundo financiero me publique uno de ellos, de lucir el moreno y sonreír al amanecer en la playa. Me he atrevido a compartir mis bailes por las redes y he recibido mucho más apoyo del que me podía imaginar. Se lo que es cuando te dicen “soy tu fan” y que mariposillas produce esto en el interior. Finalmente, volví a la gimnasia rítmica por dos meses, porque han habido personas que lucharon por mi a pesar de los años que pasaron. 

Y claro que no todo el tiempo fue de rosas, han habido múltiples momentos que destrozaron mi alma, la maza de gimnasia me rompió un diente, pero desde la posición en la que me encuentro ahora, lo único que puedo decir, es un enorme gracias. Al final, lo que realmente me ha enseñado el 2020, es agradecer el poder disfrutar de las pequeñas cosas. Agradecer enormemente a las personas por estar y por no estar porque su momento ya pasó, agradecer a las circunstancias favorables y a las desfavorables por dejarnos hacer lo que queremos y por evitarnos aquello que realmente no debemos hacer, agradecer el apoyo, el cariño, el amor que recibimos. 2020 me demostró que que debemos luchar por lo que queremos de verdad, y que el arrepentimiento jamás sea por no haberlo dado todo. Pero antes que nada, agradecer. Y que nos quiten lo bailao. 

Y por último, la razón del título del artículo, es un meme mítico español de 24 segundos que para mi representa a la perfección el 2020.

Y nada más, si has llegado hasta aquí querido lector, te doy las gracias y espero que tú también se las des a quien se las merece. 

Adiós, querido y odiado 2020. ¿Qué nos traerá el 2021? 

Об авторе Inga

Vivo y estudio en Madrid, España, en la Universidad Rey Juan Carlos haciendo la carrera de Relaciones Internacionales.
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